Joana Pastrana ha vuelto a hacer historia con su victoria frente a Siriponr Taweesuk por KO Técnico en el séptimo asalto. La española domino desde el inicio la contienda y ya en el primer asalto había derribado a su rival. En el séptimo round, un derechazo implacable mandaba de nuevo a la lona a la Rosa Negra y el árbitro paró la pelea.

De esta manera, la madrileña se sitúa con un récord de 14-1-0. Era la primera vez que Pastrana defendía la corona mundial de la IBF y la madrileña ha salido al ataque. Desde el inicio ha tirado de todo su repertorio y se imponía claramente. En las tarjetas no había discusión hasta el momento del KO. La tailandesa parecía resentida de uno de sus hombros según avanzaba la pelea.

Ya había advertido Pastrana que esta batalla la había librado en su cabeza una y un millón de veces, y que había reproducido en su mente todos los escenarios posibles. En la mayoría sufría pero en todos salía victoriosa. Esta noche ha todo ha salido acorde al plan establecido desde el principio.

Su rival, la ‘Rosa Negra’, una veterana del cuadrilatero, cerró su pelea número 45 con su quinta derrota. ‘Samson’, que de sus nueve peleas anteriores había ganado ocho y había noqueado a su rival en todas ellas, ha sabido esquivar numerosos golpes pero se ha visto superada.

El Pabellón José Caballero de Alcobendas volvió a ser talismán para Pastrana, que ya había ganado el título mundial en el mismo escenario. En esta ocasión registró una entrada de cerca de 1.000 personas, y es que el nombre de Joana cada vez atrae a más público.

La primera defensa de una española

Pastrana puede presumir ahora del éxito que supone haber salido victoriosa de una defensa por el título mundial, algo de lo que no pudo disfrutar María Jesús Rosa, la otra española que ha sido campeona del mundo de boxeo. Rosa había ganado el cinturón absoluto de la IBF del peso minimosca a Terri Moss, aunque posteriormente dio el salto al peso mosca. Tuvo dos combates en esta categoría antes de viajar a Alemania para medirse a la boxeadora del momento, la alemana Regina Halmich, con la que perdió por decisión dividida.

Ascenso meteórico tras la derrota con Rupprecht

Desde que cayó ante la alemana Tina Rupprecht en su octava pelea, no ha vuelto a experimentar una derrota. Aquella noche la madrileña sufrió la rotura de un metacarpiano en el segundo asalto y, aunque siguió usando la mano dañada pese a la pérdida de potencia, sobre la marcha se vio obligada a plantear un combate basado en el ataque con una sola mano hábil.

No es descabellado ahora, que Pastrana se vuelva a ver las caras con la germana, que permanece invicta (8-0-0). De hecho, la púgilista española ha reconocido que aquella derrota es algo que le gustaría subsanar debido a las circunstancias en las que se produjo. Aquello fue doloroso para Joana, pero a la postre la convirtió en mejor boxeadora.