El campeón de peso pesado del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) Deontay Wilder se enfrenta a una gran defensa del título a finales de este año, una pelea que nace de la frustración de no poder enfrentatrse a Anthony Joshua.Un intento fallido de acordar términos con una cláusula de revancha inmediata mató las esperanzas y puso a Wilder en tierra de nadie con la amenaza de que los nueve meses restantes de 2018 fueran un completo desastre.

Pese a marcar la mejor victoria de su carrera contra Luis Ortiz en marzo, Wilder había llegado a un callejón sin salida y solo quería asegurarse un gran encuentro para sellar un lugar en Showtime y por Pay-Per-View por primera vez. Con Joshua alejándose de un acuerdo para mantener su plan original de enfrentar a Alexander Povetkin y luego a Dillian Whyte en una revancha, Wilder volvió su atención al rejuvenecido Tyson Fury.

En una movida que ha abultado los planes de Joshua para enfrentar a Fury en 2020, Wilder rápidamente puso la pluma en el papel con un acuerdo de 50-50 con el exmonarca indiscutido de la división y se dirige a su encuentro en Las Vegas con varios meses de inactividad. Fury, quien estuvo fuera de acción durante dos años y medio antes de regresar durante el verano, es asombrosamente el más activo de los dos competidores, pero sigue siendo el menos favorecido por canadasportsbetting.ca para asegurar la victoria.

Según varias casas de apuestas que citan probabilidades para el choque, Wilder está alrededor del 8/11 por la victoria, con Fury un peor precio 5/4 para hacer el trabajo cuando el par se enfente, posiblemente en el T-Mobile Arena en noviembre. Si las predicciones de los apostadores son correctas, Wilder infligirá una primera derrota a Fury y degradará de manera efectiva las posibilidades de Joshua de ganar una montaña de dinero en efectivo en una batalla invicta de todos los británicos.

Joshua vs Fury fue predicho por el promotor Eddie Hearn como la pelea más lucrativa para su luchador estrella, aunque una victoria para Wilder le haría perder millones de dólares e incluso podría llevar la pelea a la congeladora para siempre. Una derrota impensable para Fury también puede deletrear el final de su frágil carrera por completo y ver al ‘Rey Gitano’ fuera de un ansiado combate con Joshua permanentemente.