El hispanodominicano fulminó a Settoul en cuestión de segundos y ya piensa en el mundial WBC de su división

Abigail Medina, a punto de cumplir 30 años y con un récord de 19-3-2, tiene su nombre escrito junto al número 1 del rating del Consejo Mundial de Boxeo (WBC). Por encima de otros referentes de la división como Jessie Magdaleno, Gavin McDonnell, Diego De la Hoya, Tomoki Kameda o Julio Ceja. Todo un orgullo para Gallego Prada y el boxeo español, que vive una auténtica nueva edad de oro.

La trayectoria de Medina, por razones que se nos escapan, no cuenta con la repercusión pública que respalda a otros púgiles. Sin embargo, hace meses que es quien presenta opciones más sólidas para pelear por un cetro mundial. Desde su victoria del pasado viernes en Barcelona ante el francés Anthony Settoul esas opciones son inmediatas. Medina disputó dos rounds en 2017 y no ha llegado a completar un asalto en 2018. Sus combates se resuelven por la ley del mazo. Es un púgil que siempre ha demolido a sus oponentes, pero, últimamente, Emiliano Gallego ha encontrado la fórmula de motivación perfecta para que su pupilo aplique una demolición acelerada.

El campeón europeo del supergallo pega. Golpea duro. Mete sus manos como si fueran puñales. Posee una envergadura y un poder extraordinarios para su división. A eso añade buenos desplazamientos y una calma que no se ve fácilmente sobre el cuadrilátero.

“Abigail Medina tiene condiciones para ser campeón del mundo cualquier día de estos. Tiene ritmo de merengue pero puños de acero. Un superdotado físico de enorme envergadura para su división con una personal manera de entender las peleas. Cuenta con dos entrenadores de enorme valía en su esquina: Emiliano Gallego y el Pollo Ramírez. Garantía absoluta para cualquier compromiso. Ha disputado dos asaltos en 2017. En Inglaterra. Peleando por el EBU. Trituró a Ward y mostró sus credenciales a lo que haga falta. Seguramente, el más talentoso de los nuestros”, esto es lo que decíamos en nuestro resumen del 2017. Y nos alegramos de haber acertado.

El actual campeón WBC del supergallo, Rey Vargas, es un auténtico hueso. Invicto, 27 años, y 22 KO en 32 victorias. Cuenta con mayor envergadura que Medina y es más alto. Y es devoto del ritmo mexicano que lleva en la sangre. Pero seguro que sus mentores no ven con buenos ojos a Medina. El hispanodomicano del mazo es un peligro con guantes y sonrisa de chico bueno. Emiliano Gallego y el Pollo Ramírez desmenuzarán a conciencia los puntos fuertes y débiles de Vargas y le darán una buena receta su boxeador.

El combate por el mundial WBC del supergallo que nos traerá este 2018 será tenso y frenético. Y no llegará al límite de los 12 asaltos. Lo que deseamos es que Medina sea el Rey.