Nicolás González (21-1, 16 KO) tenía todo previsto para debutar en 2018 este sábado en la localidad madrileña de El Molar. Tenía una pelea nada sencilla ante otro pegador como era el georgiano Teimurz Abuladze (10-3, 8 KO) y él estaba motivado por el futuro. “El objetivo es pelear por título de nuevo“, afirmaba a As en la previa, pero su estreno este curso tendrá que esperar.

El madrileño sufrió, durante uno de sus últimos entrenamientos, una lesión en la región lumbar (L4, L5 y S1) que afectó al nervio ciático de forma aguda y le impedía realizar los movimientos característicos del boxeo. Ante esa dolencia, su promotora decidió cancelar la pelea y la velada al completo. “El boxeo es un deporte en que se juega uno tanto no podemos permitir ningún riesgo que nos pueda lastrar en el futuro. Sentimos las molestias, en breve volveremos más fuertes y con más proyectos”, rezaba el comunicado oficial de Guantes de Lobo.