Con 44 años de edad encima, más de 30 dedicados al boxeo desde el amateurismo hasta el profesionalismo, consecuentemente desgastado y con sus capacidades físicas limitadas, Ricardo Mayorga ha sometido su vida a riesgos excesivos durante varios años.

Si bien por la naturaleza del pugilismo los boxeadores se exponen en cada combate a sufrir golpes que podrían provocarles daños severos o en el peor de los casos acabar con sus vidas, para alguien como el “Matador”, los perjuicios se agudizan.

El sábado pasado, durante el combate que sostuvo Mayorga contra el mexicano Rodolfo “La Cobrita” Gómez, quedó en evidencia que el púgil pinolero agotó todos sus cartuchos en el boxeo rentado y la mejor decisión que podría tomar en este momento es anunciar su retiro, por su integridad física y la tranquilidad de sus seres queridos.

Tampoco crean que el azteca expuso las limitaciones del “Matador”, eso ocurrió hace ya varios años, la reyerta contra Gómez solo ratificó lo que ya se sabía.

No vale la pena hacer énfasis en “La Cobrita”, su triunfo ante Mayorga pasa de noche, ¿acaso ese era un boxeador?, lo dudo.

El “Matador” sí lo fue y es meritorio recordar sus victorias sobre Andrew Lewis y Vernon Forrest, adjudicándose ante ambos sendos títulos del mundo; ante Erick Mitchell, Michele Piccirillo y Fernando Vargas.

Incluso, es digno reconocer su valentía de enfrentar a Cory Spinks, Sugar Shane Mosley, Félix “Tito” Trinidad, Óscar de la Hoya y Miguel Cotto.

Pero aquellos años en los que Mayorga se atrevía a retar a los mejores rivales de su división, son cosa del pasado, debe entender que nadie puede vencer al tiempo, aunque se resista acabará perdiendo y el desenlace podría ser fatal.

El “Matador” hizo suficiente, incluso más de lo que muchos habrían imaginado, superó sus propias barreras, como ha confesado en reiteradas ocasiones. Fue el quinto campeón mundial en la historia del boxeo nicaragüense y eso nadie podrá borrarlo.

Para nadie es un secreto que Ricardo Mayorga (32-11-1-26 KO) ha decidido mantenerse activo en el boxeo empujado por la necesidad de ganar dinero, consecuencia de haber mal administrado los millones de dólares que ganó en sus años mozos.

Quisiera creer que el “Matador” podría encontrar una solución a sus asuntos económicos, sin necesidad de seguir exponiendo su vida.

A sus 44 años de edad, Mayorga no presenta condiciones para continuar boxeando, pero podría abrirse campo como emprendedor, invirtiendo en un negocio que le permita llevar el sustento a su hogar.

Ciertamente son pocos los boxeadores que han logrado invertir adecuadamente su dinero y mantenerse a flote económicamente una vez que cuelgan los guantes.

Sin embargo, hay ejemplos muy puntuales en los que Mayorga podría fijarse y tomar lección, tal es el caso de Rosendo Álvarez, quien después de haber atravesado por episodios complejos en su vida, logró proyectarse empujado por el deseo de superación, al lado de su esposa, Ruth Roa.

Durante la transmisión del combate entre Mayorga y Gómez, el propio Álvarez, otrora bicampeón mundial, aconsejó al “Matador” retirarse.

Hoy más que nunca, Mayorga está a tiempo de tomar una acertada decisión, de lo contrario seguirá siendo usado como un personaje que provoca risas y enojos con sus polémicos discursos antes de un combate. Debe estar claro que hace mucho tiempo sus palabras “venden” más que su nivel boxístico.