La victoria de Jarret Hurd sobre Erislandy Lara, en la unificación de los títulos de campeón FIB y súper campeón AMB, pudo marcar un nuevo futuro para la división de los súper welters. Hurd ha llegado al primer nivel, Lara sale de la escena principal y los cruces imaginados para los próximos meses tienen un escenario diferente.

Más que la derrota de Lara, la división se vio fortalecida por su actitud en el ring, la sorpresa de su estilo y los cambios obligados por la victoria de Hurd, dado que no hay en principio un rival predeterminado de antemano para enfrentarlo, como si lo había con Lara, en caso él hubiera conseguido vencer en la pelea del sábado.

UNA PELEA DIFERENTE, DEJA RESULTADOS DIFERENTES

La batalla del sábado, en el Hard Rock & Casino de Las Vegas, Nevada, fue más emocionante y atractiva de lo esperado. El cubano llevó al ring un estilo totalmente diferente al acostumbrado, especialmente en su sempiterno manejo de piernas. Lara elimino sus largos desplazamientos por el ring y se paró a intercambiar. Asimiló golpeo en corto y dio espectáculo, pero con ello sacrificó la seguridad de una victoria en las tarjetas.

Se especulará mucho sobre la razón para ese cambio que indudablemente ayudo al espectáculo. Para muchos, al cubano le empiezan a pesar los años y esa apatía, que por momentos pareció suicida, no es más que el desgaste que los años han provocado en la elusividad y manejo impecable de su trabajo de piernas.

Otros, creen que todo se trató de un aumento de peso, tal vez, pensando en equiparar las ventajas físicas de Jarret Hurd y de paso establecer la facilidad de llegar a un tonelaje superior que le permita aspirar a una batalla contra cualquiera de los campeones del peso mediano, en especial Gennady Golovkin o eventualmente una revancha contra Canelo Álvarez. Por lo que sea vimos a un nuevo Lara, que en estas horas está reclamando una revancha directa y no hay que tomar a la ligera ese reclamo, la exigencia no es descabella y son altas las posibilidades de que se la concedan.

Si así no fuera, es decir que no lograra enfrentar a Hurd, su cotización deportiva y comercial, por paradoja, gano mucho rédito con su actuación y podría surgir la oportunidad de enfrentar a cualquiera de los otros campeones, e incluso que nos sorprenda a todos con un salto a las 160 libras.

BRIAN CASTAÑO PRIMERO EN LA LISTA

El próximo 21 de abril, en la cartelera de Adrien Broner y Jessie Vargas, Jermall Charlo, campeón CMB de los súper welters, enfrentará a Hugo Centeno Jr., en una pelea en la que va como abrumador favorito para llevarse la victoria. Se supone que Charlo, en caso de ganar, sea el rival natural inmediato para Hurd. Pero no es así.

Al apropiarse del título de súper campeón de la AMB, Hurd también heredó obligaciones que Erislandy Lara tenía pendientes por casi dos años, enfrentar al monarca regular, el argentino Brian Castaño, con quien el cubano tenía una pelea pendiente. El manejador de Castaño, Sebastian Contursi, en una entrevista concedida en los últimos días, le dijo a ESPN Digital que “ya le llegó la hora al súper campeón AMB de enfrentar al rival obligatorio”, en alusión a la gestión que se viene cumpliendo para que esa pelea sea posible.

La otra opción, más lejana, es con el campeón de la Organización Mundial de Boxeo, Sadam Ali, que el 12 de mayo en Verona, NY, defenderá ante el británico, ex campeón mundial, Liam Smith. No hay todavía una presunción predominante sobre lo que sucedería después, con el vencedor de ese combate. De todas maneras, es posible que sea uno u otro el vencedor en ese combate, el primero en su lista sería el también británico Kell Brook, que fuera postulado como rival de Ali, el mismo día que este despojó del cinturón a Miguel Ángel Cotto en su pelea de despedida por parte del promotor Eddie Hearn.

Como sea, los otros monarcas (Charlo y Ali) tienen peleas agendadas para las próximas semanas y no hay ninguna posibilidad inmediata de que aparezca una pelea mandatoria ordenada por la Federación Internacional de Boxeo en esta división, por lo cual aumentan las posibilidades de que sea Brian Castaño el rival inmediato de Jarret Hurd, más allá de que se mantenga viva la opción de una revancha de este con Erislandy Lara.