Jorge Linares ya tiene una primera encrucijada rumbo a la pelea del 12 de mayo que tendrá con el ucraniano Vasyl Lomachenko -que por cierto no ha sido anunciada de manera oficial por Top Rank y Golden Boy Promotions-, y es que todo indica que tendrá problemas para coordinar fechas y lugares con su entrenador, Ismael Salas.

Gran parte del crédito que muchos dan en el renacimiento de Jorge Linares como peleador y que es algo que hoy lo tiene en la cima del pugilismo como uno de los referentes internacionales y latinos, es precisamente el gran trabajo que ha logrado con Salas.

El tema es que Salas ha estado trabajando con David Haye en Inglaterra para su pelea de revancha en contra de Tony Bellew programada para el 5 de mayo en la O2 Arena de Londres, Inglaterra, y precisamente con él ha estado trabajando en el viejo continente.

Jorge Linares, actualmente en Japón, ya se alista para la pelea del 12 de mayo en el Madison Square Garden de Nueva York. El ‘Niño de Oro’, como se le llamaba o ‘King’, como le llaman ahora, está haciendo trabajo de boxeo y carrera pero sin Salas en el equipo.

El tema es que, para estar con Salas, Jorge Linares tendría que irse a Inglaterra, lo cual no sería ideal porque llegado el momento de viajar a Estados Unidos tendría que adaptarse de nuevo a un horario distinto al que estaba durante su campamento, además de que ya conoce bien a su equipo de trabajo en Las Vegas, donde ha estado entrenando.

La otra opción sería dejar que Salas trabaje con Haye mientras él trabaja con Jorge Capetillo, su hombre de confianza, en Las Vegas y esperar a que llegue Salas a la semana de la pelea después del trabajo con el británico Haye, a menos que Ismael decida dejar a David en Inglaterra y moverse al campamento en Estados Unidos con el venezolano.

Por lo pronto es una buena encrucijada la de Linares en busca de la mejor decisión rumbo a la pelea más importante de su carrera profesional, como dejó ver en sus redes sociales. “La pelea más importante en toda mi carrera y a mi Venezuela se la dedicaré como un guerrero que soy”, escribió el tricampeón vinotinto.