El campeón mundial OMB de los pesos plumas, el invicto ex olímpico mexicano Oscar Valdez (23-0, 19 KOs), volverá a la acción este sábado y nuevamente la hará en otra peligrosa batalla. Enfrenta al británico Scott Quigg (34-1-2, 25 KOs), en el StubHub Center de Carson, California y donde Valdez pondrá su título en juego por cuarta vez, aunque Quigg no podrá aspirar al mismo. El británico se excedió por tres libras en su límite de peso para la báscula y además de pagar una multa (20 por ciento de su bolsa), en caso de ganar no lograra el título que quedaría vacante.

Valdez que viene de ganar sus dos peleas del 2017 en la distancia, batallando más de la cuenta e incluso visitando la lona en una de ellas (ante Génesis Servania), incrementa los riesgos en esta nueva defensa. Va contra un rival más grande, de fuerte pegada y que necesariamente lo superará en tonelaje a la hora del combate. Pero ese no será el problema mayor de Valdez, su principal preocupación en esta pelea será dominar su propio temperamento y cumplir el plan de pelea, algo que casi le cuesta la victoria en su último combate.

En el cuarto asalto de su última pelea, Oscar Valdez fue enviado a la lona por Genesis Servania y estuvo a punto de ser noqueado. Se recuperó para el quinto y le devolvió la gentileza al rival. Luego ganó una batalla apasionante, donde se fajó, fue al intercambio abierto y pudo con ello provocar una catástrofe.

Valdez desoyó las indicaciones de la esquina, se dejó llevar por el temperamento, armo un tremendo desajuste en su estrategia y casi lo paga muy caro. La duda para esta pelea es si logró resolver ese problema en el campamento y asumirá esta pelea con el debido convencimiento de que su rival es más peligroso que los dos anteriores.

Quigg es sólido, de guardia hermética, soporta castigo, es agresivo y dueño de un alto volumen de golpeo con las dos manos, especialmente en la corta distancia, donde se siente más cómodo trabajando su ofensiva. No utiliza el jab, su estilo es de ir como un toro sobre el rival, acortar y colocar combinaciones de mucho poder. Por donde caiga, no tiene preferencias, el asunto es llegarle al oponente como sea. Lo suyo es poder contra poder.

Ante un rival de esas características, para Valdez fajarse puede ser una lotería de incierto resultado. Es muy difícil que su esquina se lo permita a partir de su desempeño ante Servania. La pelea de Valdez, deberá enfocarse en moverse permanentemente, no permanecer mucho tiempo delante de Quigg y romperle su ritmo golpeando desde los ángulos, entrando a soltar combinaciones en velocidad de tres o cuatro golpes y lo que en esta pelea seguramente le dará más resultados, el contragolpe.

El británico de 29 años, es un oponente ideal para tomarlo a contramano. Paso al costado, cuerpeo y la mano por afuera que sube al encuentro de la barbilla. Ante la velocidad de un hombre con capacidad de lanzar muchos golpes efectivos de poder en tan pocos segundos, es difícil que la asimilación de Quigg le alcance para soportarlo.

Ese podría ser el más probable dibujo del combate y no hay duda de que veremos un nítido choque de estilos, como lo reconoció el propio campeón mexicano. “Sé que nuestros estilos se combinan perfectamente para hacer una guerra real” dijo.

Solo Valdez puede proponer algo diferente y subirá al ring con más de una opción en su boxeo, lo del británico es lo mismo siempre y con más razón ahora que tiene a Freddie Roach en su esquina.

“Valdez es un rival muy duro que viene a pelear – aceptó Roach – , tiene un buen gancho de izquierda, una peligrosa mano derecha y es bastante metódico, pero podemos leerlo y vencerlo con velocidad. Hay mucha gente que no conoce el poder que tiene Quigg en las manos y no me sorprendería si derribara a este tipo”, vaticinó.

La imposibilidad de que Quigg ya no pueda optar por el título, hará más peligrosa su actuación. Su única opción es dar un gran espectáculo y mostrar que esta para grandes desafíos. En eso le va el futuro y esencialmente la posibilidad de ser tenido en cuenta para grandes carteleras. Valdez deberá extremar precauciones.

A eso sumemos que se trata de un ex campeón que ha perdido una sola vez en su carrera y en una batalla muy disputada contra Carl Frampton en febrero de 2016 y en la división de los súper gallos. Luego de ese traspié, Quigg resolvió subir a las 126 libras donde ha ganado sus tres últimas peleas. En la más reciente, el ex campeón súper gallo regular de la AMB alogró una victoria por KO en sexto asalto sobre Oleg Yefimovych el 4 de noviembre en Monte Carlo.