Jonathan Maravilla Alonso se sube al cuadrilátero a por el 14-0. Desde que arrancó su carrera profesional, en agosto de 2014, salda todos sus combates por victoria. Tras el 12-0 le costó volver a enfundarse los guantes. En marzo de 2017 se cayó la velada en la que iba a boxear. Luego, en abril, una fisura en las costillas le dejo en el dique seco.

El 13-0 se hizo esperar, pero llegó en diciembre tras tumbar en el primer asalto al nicaragüense Elvin Pérez. “Hemos recuperado el tiempo perdido, ya no vamos a parar”, apunta Alonso a tres días de subirse al ring en el Hotel Novotel para medirse al madrileño Rubén Rodríguez (6-2-1, 3 KO) en una velada organizada por Ray Events.

Rubén es un buen rival, agresivo, resistente… Es mucho corazón. Nunca hay que subestimar a ningún rival, pero si hacemos nuestro trabajo, en condiciones normales, debería ganarle”, avisa Alonso. El púgil, nacido en la República Dominicana, pero afincado en España desde hace más de 20 años, se encuentra en el duro proceso de bajar hasta los 64,5 kilos de cara al pesaje del viernes. Son días de entrenamiento, de sudar, beber mucha agua y comer poco. “Es el combate más duro”, apunta entre risas.

Se ha preparado a conciencia en su gimnasio de Gijón, a la órdenes de Oliver Sánchez. También con Javier Pardo, su preparador físico. Desde hace medio año, cuando Pardo entró en el Canoe, se entrena en las instalaciones del club madrileño. Alonso se muestra contento de volver a boxear en Madrid y agradecido a Óscar Sánchez de que haya contado con él en su primera velada con Ray Events. “Tras el 13-0 me quedé de más ganas de Madrid”, señala.

Quiere combinar los combates en España y en Estados Unidos. En el horizonte asoma la opción de pelear por el Campeonato de España. “Podríamos pensarlo, pero es una decisión de mi equipo. Todas las posibilidades están abiertas, pero ahora sólo pienso en el sábado”, afirma. En su agenda si figura cerrar otra combate antes del verano.

El boxeo ha cobrado fuerza en los últimos dos años en España. Maravilla Alonso se ha percatado, no sólo por la presencia de púgiles españoles en veladas de nivel, sino en el día a día. “En el gimnasio veo muchos niños, más que personas mayores. También ha crecido el boxeo femenino. La televisión se está fijando otra vez, como hace Gol. Apoya mucho este deporte”, señala.

En su mente ahora sólo está el 14-0. El camino para conseguirlo es el de siempre: “Sacar el trabajo hecho, mi talento, mi explosividad, no cometer errores, en definitiva, ser yo”.