Alguna vez escuché decir a alguien que Puerto Rico es el país más boxístico del mundo, una isla de poco más de 3 millones y medio de habitantes. Ha parido glorias y leyendas boxísticas de la talla de WilfredoGómez,Carlos Ortiz, Wilfredo Benítez o Felix Trinidad que pusieron el orgullo boricua en lo más alto, pero que a pesar de su grandeza están por debajo en títulos mundiales de un tipo callado, reservado, de pocas palabras pero mucho… mucho boxeo. Si, hablamos nada más y nada menos que de Miguel Cotto, el último gran boxeador Boricua.

Nacido hace 36 años en Providence, Rhode Island y originario de toda la vida de Caguas, Puerto Rico. Miguel “Junito” Cotto ha llevado los últimos 10 años el estandarte del boxeo puertorriqueño. Campeón en 4 divisiones diferentes de peso (Superligero, Welter, Superwelter y Medio) es una marca que Cotto posee en solitario en la historia del pugilismo borinqueño, sumándole además un récord mundial que pocos conocen y es que Miguel Cotto ha sido el único boxeador en la historia en conseguir sus 4 títulos mundiales diferentes  categorías de peso, todas ganadas por nocaut.

La páginas del libro de la vida de Miguel Cotto en el boxeo están llenas de contrastes, pasando por momentos de glorias, derrotas, amarguras, dolor, sufrimiento y frustración. Sería imposible hablar de Miguel Cotto en el futuro y no sacar a flote su rivalidad con Antonio Margarito, el mexicano que le arrebató algo más que su título y su invicto, Margarito fue aquel boxeador que le quito a Cotto confianza, salud mental, física y deportiva de una manera que muchos aseguran fue cobarde con alevosía y ventaja.

Corría el mes de Julio del año 2008, la rivalidad México vs Puerto Rico tenía varios años sin un combate del calibre de Cotto vs Margarito donde ambos estaban en su mejor momento y eran los campeones más temidos de la división welter. Cotto en aquel entonces rondaba los puestos más altos del ranking libra por libra y Margarito traía fama de ser el boxeador más peligroso y evitado del momento. Desde el primer impacto Margarito rompió la nariz de Cotto haciéndolo sangrar profusamente y a pesar de que el boricua con su gran boxeo dominaba los asaltos, la presión y el poder del mexicano lo hicieron claudicar en el round número 11 terminando con un Cotto que sangraba por nariz, boca y oídos en la que sería la derrota más dolorosa en su carrera.

Miguel Cotto fiel a su personalidad y educación jamás puso un pero ante la derrota contra Margarito, siempre le brindó el crédito en todo momento, hasta que 7 meses después Antonio Margarito era encontrado y acusado de tratar de usar ” Yeso” entre sus vendajes en su pelea contra Shane Mosley. Inmediatamente se especuló que Margarito uso ” Yeso” en su pelea anterior contra Miguel Cotto. Aquella cara maltrecha, inflamada y sangrante de todas partes no era normal ni para Cotto ni para muchos fanáticos del boxeo que junto al boricua sintieron cierta redención después del lamentable y vergonzoso hecho de Margarito.

Cotto volvió hacerse campeón welter y superwelter posteriormente, logrando hacer su legado más grande y también mucho dinero, pero había cuentas que saldar con Margarito, su pelea de redención y su liberación de viejos fantasmas tenían los días contados. 3 de diciembre del 2011 fue la fecha donde Miguel Cotto logró deshacerse del fantasma de Margarito, donde logró sacarse la espina que lo atormentó por años noqueando técnicamente al mexicano en 10 asaltos y cerrando así uno de los capítulos más trascendentales de la historia de la rivalidad deportiva de Puerto Rico y México.

Es así como Miguel Cotto ha ido y venido en el boxeo, muchos lo retiraron después de Pacquiao pero logró 2 títulos más, lo retiraron después de Mayweather y logró convertirse en cuádruple campeón mundial para Puerto Rico, lo retiraron después de Canelo y volvió a convertirse en campeón. Hoy Miguel Cotto ha anunciado que se retira el próximo mes de Diciembre, dejando atrás una de las carrera más exitosa (en cuanto a números) para un boxeador latino.

Miguel Cotto se va del boxeo, se va luego de enfrentar a todos, sin deberle nada a nadie, se va como campeón, como estrella y con la frente muy en alto.