La revancha ante Leo Santa Cruz está acordada, aunque no se ha firmado aún, pero Abner Mares espera que se concluya esa formalidad pronto y tenga fecha para iniciar su entrenamiento con miras a unificar su título en el 2018.

“Está acordada para marzo o abril. Está platicada verbalmente, ya se puede decir que está firmada. Nada más falta poner el sello final que es la firma para hacerla oficial y ya empezar campamento”, explicó Mares, quien viene de vencer al mexicano Andrés Gutiérrez el sábado en California.

 

Santa Cruz, quien derrotó a Mares en el 2015 para agenciarse su primera versión del título pluma de la AMB, dejó abierto el camino tras superar a Chris Avalos en la misma cartelera. Mientras Mares superó por decisión técnica a Gutiérrez, el triunfo del michoacano fue por nócaut técnico en el octavo episodio.

Mares, quien reside en el área de Los Angeles, admitió sentirse muy bien ante Gutiérrez, quien peleó de manera casi idéntica a la que esperaban él y su entrenador Robert García.

“Me sentí muy bien ante Andrés Gutiérrez, me sentí muy cómodo arriba del ring, me sentí en casa, prácticamente lo que practicamos en el gimnasio que era trabajar velocidad, trabajar contra golpeos, contra golpes de golpes y usar el ring”, explicó Mares. “Sabíamos que era un rival que vendía siempre hacia al frente y va a buscar la pelea y aprovechar eso”.

 

El titular pluma de la AMB regresó de un descanso de 10 meses para el combate, que originalmente era ante el propio Santa Cruz. Sin embargo, su compatriota pidió hacer una defensa opcional primero, lo que no molestó a Mares, que afirmó que el tiempo fuera de acción luego de conquistar el título ante Jesús Cuéllar en diciembre de 2015 lo benefició.

“Siempre hay pros y contras en el tiempo. Mucha gente puede regresar con un poquito de flojera, fuera de tiempo, pero en esta ocasión a mí me fue favorable”, añadió Mares. “Me ayudó mucho, llegué bien descansado, no se notó nada que haya descansado 10 meses, creo que demostré mis habilidades, mi tiempo estuvo bien, mi velocidad y para nada me afectó”.

Esta fue la segunda pelea de Mares con García, y admitió que el cambio de esquina le ha ayudado a recuperar la confianza que en un momento quizás le faltó.

“Pienso que entre el Abner de antes y el de hoy lo que cambia es la seguridad, la seguridad que estoy mostrando arriba del ring. Antes era pues… no sé, condición física que te ayudaba a reaccionar y a tirar y hacer las peleas inteligentes”, apuntó Mares, de 31 años. “Ahora estamos usando la cabeza, el coeficiente de inteligencia, y hacer las peleas más fáciles, hacer boxeo fino y es lo que Robert está haciendo conmigo”.

Camino a su revancha ante Santa Cruz, Mares dijo que la clave para su victoria es escuchar las instrucciones de García y no tener distracciones por el clamor del público o querer hacer una pelea emocionante.

“El cambio que yo tengo que hacer para ganarle a un Leo Santa Cruz es mental”, dijo Mares. “Yo creo que no tanto físico, porque iba bien en la última pelea, mental me refiero a que tengo que obedecer a mi esquina. No puedo dejar que la gente me lleve, el público y el momento y hacer una pelea emocionante y por querer complacer a la gente quiera quedar al tú por tú por un rival que tira mucho golpe”.

Aunque dijo no tener problemas con marcar las 126 libras, Mares se cantó listo para ascender de peso, a menos que le ofrezcan pelear ante Carl Frampton luego de su revancha ante Santa Cruz.

“Si me ofrecen la pelea de Frampton después de Leo Santa Cruz, sí me quedaría en 126. Si no ya estoy listo para las 130”, concluyó Mare