Parte de la vida de la leyenda del boxeo argentino, Carlos Monzón, será llevada a la televisión a través de una serie producida por Disney Latinoamérica y Pampas Films.

El melodrama titulado Monzón se encuentra en la etapa de preproducción y fue presentada esta semana durante el MIPCOM, festival mundial dedicado a contenidos de la industria del entretenimiento televisivo y que se realiza en Cannes, Francia.

El productor Fernando Barbosa, quien también es analista de boxeo en ESPN, ha sido reconocido estos últimos meses debido a su trabajo en la realización de la serie El César, historia también televisiva basada en las vivencias del histórico campeón mexicano Julio César Chávez.

El argentino Carlos Monzón fue  campeón del mundo en la categoría de los medianos.  Fueron víctimas de sus puños, Bennie Briscoe, Emile Griffith, Nino Benvenuti, con quien trazó una estrecha relación que perduró hasta su muerte, José “Mantequilla” Nápoles y Jean Cleaude Bouttier, entre otros.

Los especialistas lo ubican junto a los mejores de todos los tiempos como Sugar Ray Robinson, Rocky Graziano, Stanley Ketchel, Harry Greb. Detrás del excelso púgil hubo una historia que no puede obviarse.

Monzón trasladaba su forma de ser en el entarimado, a la vida misma. Estuvo preso 31 días por “tenencia ilegal de armas”, una Winchester 44, que según él comentaba, era un simple adorno. Luego todo se aclararía, y recobraría su libertad.

Como muchos episodios de su vida, el final para Carlos Monzón estuvo signado por el dramatismo y la tragedia. El 8 de enero de 1995, el púgil regresaba de su San Javier natal, donde pasaba sus 48 horas de libertad de fin de semana. Se dirigía al penal de Las Flores. En febrero de ése mismo año, se cumplirían las tres cuartas partes de su pena, es decir, saldría en libertad condicional. El Renault 19 que manejaba Monzón, volcó cuando el ex campeón perdió el control luego de haber mordido la banquina. El cadáver del ex boxeador presentaba un hematoma en la zona del cuello, lo que hacía suponer que se desnucó.  Ése era el final. Su muerte conmovió a todo el país, causó estupor e incredulidad en sus más cercanos.