Miguel Cotto (41-5, 33 KO) tenía una larga lista de nombres con los que quería/podía pelear en el último combate de su carrera. Con 36 años (37, el 29 de octubre) el boricua colgará los guantes el próximo 2 diciembre en el Madison Square Garden de Nueva York. “Estoy muy emocionado de estar de regreso en el ring para mi última pelea en el Garden. He trabajo muy duro durante toda mi carrera para estar en este nivel”, afirmó Cotto tras confirmarse que se despedirá en uno de los templos del boxeo. Lugar mítico para un púgil histórico. Todo en orden.

Lo que no es tan normal es su último rival. Márquez, se retiró, Canelo o Golovkin, empataron… todos los nombres de su lista se fueron cayendo. Además, con la disputa este domingo de los otros tres títulos del superwélter otros muchos rivales se caían. Pocas opciones le quedaban a Cotto y tomó fuerza el nombre de Sadam Ali. Un púgil desconocido para el gran público que fue de tapado durante todo ‘el proceso de selección’ y finalmente ha sido el elegido. Cotto vs Ali, el cartel no llama, pero así será la retirada de uno de los mejores púgiles de la historia.

 Sadam Ali cuenta con 26 combates como profesional (25-1, 14 KO), además de una dilata carrera amateur, incluyendo los Juegos Olímpicos de Pekín. En su carrera en el boxeo rentado decidió ir paso a paso, fue enfrentándose a boxeadores cada vez de mayor calidad, pero ninguno de gran nivel. Cuando lo hizo, ante Jessie Vargas en 2016 por el WBO superwélter, cayó noqueado. Por tanto, Ali necesita una victoria para confirmarse y poder optar a grandes carteles por haber sido el hombre que ganó a Cotto en su retirada. Buena movilidad y esgrima, pero poca pegada, para que no haya riesgos de una retirada mala. Si se cae, que sea con honor. Cotto quería un primera fila, al no encontrarse quiere irse con exhibición. The Garden dictará sentencia.