El positivo del cubano Luis Ortiz, ha sido un durísimo golpe para los aficionados de todo el mundo y en especial para los cubanos.  Se iba a producir una pelea muy esperada entre Ortiz y Deontay Wilder, pero el positivo confirmado por VADA o la irresponsabilidad de Ortiz o su equipo ha arruinado todo.

Luis Ortiz, en una entrevista que reproducimos dio su opinión sobre lo ocurrido, aunque sea cierto todo lo que dijo, por mucho que lo sintamos, si lo analizamos fríamente es poco creíble. No se puede cometer esos errores en una pelea de esta magnitud.

Si aceptas pelear bajo la Asociación Voluntaria Antidopaje (VADA), todo deportista sabe que cualquier medicamento que se tome durante la preparación, debe ser comunicado para que de su aprobación.

Al deportista siempre se le informa al respecto y olvidarse de comunicar un producto que toma durante mucho tiempo es casi inverosímil. Lo lógico en estos casos, es que sea el primer producto que se informa de su consumo. Encima es un medicamento que está claramente en la lista negra, es un diurético y se utiliza de enmascarante. (Con la intención de impedir la detección de otras sustancias dopantes en los controles de orina, reduciendo la concentración de las mismas en las muestras al conseguir la producción de una cantidad elevada de orina).

Además, el problema de Ortiz es que es reincidente, en 2014 dio positivo y fue sancionado con varios meses de suspensión, en este caso los antecedentes no ayudan.

Ojalá, el cubano consiga convencer a la VADA de su inocencia y se celebre el peleón que se espera. Lo más triste de todo es que esta pelea era la más importante de la carrera del cubano y la ha tirado de la forma más tonta, cuando tenía grandes posibilidades de derrotar a Wilder y postularse como el gran rival de Anthony Joshua en 2018.