Cara y cruz para el boxeo español. Abigail Medina retuvo su campeonato de Europa del peso supergallo ante Martin Ward en Hartlepool (Inglaterra). KO en el segundo asalto, a lo campeón. No corrió la misma suerte Sandor Martín que sucumbió a los puntos (117-111, 116-112, 116-112), en Estocolmo (Suecia) ante el monarca del superligero, Anthony Yigit, y vio como se le escapaba el que podía ser su primer entorchado continental.

Medina amenzaba antes del combate: “Sacaré el mazo” y lo hizo. Estudió a Ward durante el primer asalto y justo antes de sonar la campana que marcaba el final… bombazo al mentón. Se recuperó ayudado por la fortuna. Recuperó bien, pero su cara dejaba claro que estaba tocado. De nuevo Bebe le estudió con calma, vio su error y el atacó abajo. Recto al hígado, donde duelo y cuesta recuperarse. Volvió a poner en pie el inglés. Casta tenía de sobra.

No se precipitó el campeón. Se fue a por el con el mesura, sacando golpes, pero mirando donde hacer daño. Ward se dejó ir contra las cuerdas y fue su final. Medina le encontró de nuevo un error en su guardia. Derecha al mentón y al suelo por tercera vez. Buscaba levantarse Ward, pero el árbitro no le dejó.  Abigail Medina demostró que su título no es flor de un día. Lució.

Sandor Martín cayó a los puntos en Suecia

Sandor Martín no pudo en su asalto al Europeo del superligero y cayó ante el campeón Anthony Yigit por decisión unánime (117-111, 116-112, 116-112). El español nunca perdió la cara a la pelea, pero fue de más a menos y el sueco se impuso al llevar la pelea a su terreno. Sandor salió a buscar la contra con golpes duros. Su estrategia le funcionó al inicio e hizo daño a Yigit.

Poco a poco el campeón le fue acortando la distancia, y Sandor, sin miedom accedió. Desde el tercer asalto la pelea se cerró. Yigit llegaba con muchas manos, pero las del español eran más certeras. Mediado el combate el sueco pareció quedarse sin aire, pero fue un espejismo. A partir del séptimo dominó y el que conectaba menos golpes era Sandor. Aun así no se rindió. Era el terreno del campeón y estaba en su casa, pero batalló. Un guerrero hasta el último asalto, donde exhausto persiguió con todo una mano que cambiase el combate. No llegó, lo harán más oportunidades.