Jake LaMotta, el legendario boxeador que inspiró la película Toro Salvaje, de Martin Scorsese, falleció este martes a los 95 años. El púgil estadounidense, campeón mundial de los pesos medios, protagonizó una tremenda rivalidad con Sugar Ray Robinson, a quien sólo venció en una de sus seis peleas. En sus 106 combates consiguió un récord de 83 victorias y 19 derrotas.

Conocido por su tremenda resistencia en el ring, LaMotta fue uno de los boxeadores más carismáticos de la historia. Conocido como el Toro del Bronx, el barrio neoyorquino donde nació en 1922, su carrera transcurrió entre 1941 y 1954. Su gran rival, además del ya mencionado Robinson, fue Jimmy Reeves, con quien perdió en dos de sus tres enfrentamientos.

Nacido como Giacobbe LaMotta en una humilde familia de inmigrantes italianos, su trayectoria siempre estuvo rodeada por la polémica. Años después de su adiós, precipitado por una derrota ante Billy Kilgore en Miami, admitió que en alguna ocasión se había dejado sobornar por la Mafia para manipular las apuestas.

La influencia de su hermano Joey, que trabajó muchos años como su representante, quedó magistralmente plasmada en 1980 por Scorsese en Toro Salvaje. Aquella interpretación de Robert de Niro como Jake le valió el Oscar de la Academia.