“Es muy importante para mi y para México”. Así de contundente se mostró Canelo Álvarez en su última rueda de prensa. Los focos aún deslumbran el combate de los mil millones que enfrentó a Conor McGregor con Floyd Mayweather, pero su ocaso está en el horizonte. Canelo protagonizará el 16 de septiembre el verdadero combate del año. El mexicano medirá sus guantes ante Gennady Golovkin, rey de los medianos, con el objetivo de seguir luciendo en su cintura los tres títulos de mundiales que pone en juego: WBC, IBF y WBA. Disputa en la que ya saltan las primeras chispas: el ‘estilo mexicano’, en juego.

Una vez más en este tipo de eventos, la polémica no se ha hecho esperar. “La gente piensa que el estilo mexicano es ir, que te golpeen, golpear, recibir. Eso no es el estilo mexicano“, pronunció el púgil cuando un periodista le recordó que algunos expertos de la disciplina consideran que su rival, y no él, es el que tiene esa forma de competir. “Realmente no hay el estilo mexicano en sí“, se desquitó así Canelo de la acusación en el ring improvisado que se montó en el Staples Center de Los Ángeles.

“Si ves a Gilberto Román o a Salvador Sánchez, entre muchos otros peleadores, compruebas que no solamente tienen que recibir y dar, por eso digo que el estilo mexicano no es sólo uno”, explicó Saúl ‘Canelo’ Álvarez sobre una forma de pelear que apela a la filosofía del ataque como mejor defensa. Importan poco las consecuencias de una ofensiva de embiste y, por ello, los apóstoles del estilo mexicano también son los que más golpes reciben. Todo lo contrario a la doctrina de Floyd Mayweather, máximo representante de la defensa y la precaución sobre el ring. Dar y no recibir, la verdadera esencia del boxeo.

 

México, uno de los referentes en el boxeo

Canelo afronta el combate con optimismo y afirma estar “listo para hacer historia” por su país. Enfrente tendrá a un boxeador que destaca por la poca piedad que tiene una vez subido en el cuadrilátero. Característica que le ha llevado a noquear a sus rivales en la mayoría de sus combates profesionales. El actual campeón del mundo intentará poner el espectáculo una vez más gracias a su precisión milimétrica para lanzar el golpeo, en una disciplina en la que tiene claro cuál es el espejo en el que se quiere reflejar: “Me gusta la vieja escuela, el boxeo total, el estilo mexicano. Me gusta el boxeo cuerpo a cuerpo, presionar, tirar golpes al cuerpo, una buena estrategia, hacer movimientos y no estar bailando arriba del ring”.

México, con ocho campeones mundiales, sigue siendo un referente entre las escuelas de boxeo. Algo que ha sabido interpretar Golovkin cuando, hace cinco años, eligió a Abel Sánchez como entrenador. Desde entonces, y a pesar de ser natural de Kazajistán, siente una cercanía especial con el país azteca, siendo Julio César Chávez ​(a quien Canelo derrotó este año) su ejemplo sobre el cuadrilátero. “La escuela mexicana es una de las mejores. Tengo a mi entrenador mexicano, amigos mexicanos, eso hace que me sienta parte de este país y este estilo es el que más me gusta desarrollar arriba del ring”, llegó a decir el kazajo cuando hizo por primera vez los 16.000 kilómetros que separan su país de México.

El combate de los mil millones, precedente

“Yo la compré para ver el show, no una pelea. Todos compraron la pelea para ver el show”, dijo Canelo en relación al combate de Floyd y Conor. Golovkin, por su parte, aseguró no haber visto el circo que protagonizaron el recordman de invictos y el astro de las artes marciales, que se celebró en el mismo escenario donde disputará el combate más importante de la temporada. El T- Mobile Arena de Las Vegas será testigo de un enfrentamiento que de nuevo quedará grabado en la historia. A sus 35 años, es considerado como uno de los mejores boxeadores de la historia del peso medio. ‘GGG’, como lo conocen el arte noble, ha ganado 33 de sus 38 combates por KO. Un argumento que fácilmente puede igualar Canelo, quien sólo ha sido derrotado en una ocasión en sus 51 combates. Fue contra el mismísmo Mayweather cuando aún no había forjado experiencia: el mexicano sólo tenía 22 años. En aquella ocasión no pudo defender el cinturón ‘superwelter’.

Las diferencias entre ambos combates son evidentes. No se trata de un duelo mediático en el que no haya títulos oficiales en juego y en el que se mezclen dos diciplinas. Pero, a pesar de no haber adquirido esa espectacularización, la afición, sabia, se siente en las taquillas. A falta de un mes para el combate, ya se habían vendido 20.000 localidades, número muy superior a las 14.623 butacas ocupadas en el combate del 26 de Agosto. Ahora, no quedan localidades disponibles. La diferencia económica ha sido clave. Las zonas más baratas (300 dólares) se agotaron en una hora, mientras que las más caras cuestan la mitad que en la velada de Mayweather-McGregor.

“Obviamente he estado en grandes peleas, pero como equipo nos propusimos que esta pelea es el resumen de 14 años de trabajo, es muy importante para mí, es una responsabilidad. Estoy muy contento. Me faltan dos semanas de entrenamiento fuerte.”, sentenció Canelo en la rueda de prensa que ofreció en Los Ángeles. De momento, parece que el combate será mucho más profesional, técnico y emocionante que su precedente. “Si les agradó el combate entre Mayweather y McGregor, les encantará la pelea entre Canelo y GGG”, anunciaron los promotores de un combate que aún no tiene proveedor televisivo en España.