Después de una carrera de 13 años y a 16 meses de su última pelea, el boxeador californiano Tim Bradley ha decidido despedirse de los encocorados a sus 33 años de edad.

Pese a que ya había anunciado su retiro, este domingo ‘Desert Storm’ (33-2-1, 13 KOs) lo oficializó mediante un emotivo comunicado en el cual indicó que el poder estar más tiempo con su familia fue el factor que más influyó en su decisión.

“Ese propósito de una vez en la vida que me hacía levantarme cada día para dar el cien por ciento, ahora lo voy a emplear para otra cosa, mi familia. En ellos encuentro mi fortaleza, mi paz y lo más importante para mí, un amor incondicional”, lee el mensaje. “Despierto queriendo pasar todo mi tiempo siendo un padre, un esposo y queriendo estar libre. Aunque el cuadrilátero en el que gozaba cada día me dio muchas sonrisas y bendiciones, estas nunca podrían superar las que recibo de mi esposa e hijos”.

“Espero poder mantener el boxeo como parte de mi vida ensenándolo y siendo un comentarista y aficionado de este deporte que amo profundamente”.

A base de una condición física impresionante y una técnica depurada, en su trayectoria el originario de Palm Springs conquistó cinco títulos en dos divisiones distintas. No obstante, pese a sus conquistas, el legado que deja es mixto ya que nunca pudo establecerse como un verdadero peleador de elite.

En el peso superligero (140 libras) ganó siete peleas titulares y ostentó las coronas de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Con victorias sobre los mejores rivales de la categoría, Lamont Peterson y Devon Alexander, a principios de esta década era visto como el rey de este peso.

Buscando consagrarse como uno de los mejores libra por libra, en junio de 2012 subió a las 147 libras para enfrentar el legendario Manny Pacquiao en una oportunidad de oro. Terminó desafiando los pronósticos al arrebatarle al filipino el campeonato de peso welter del CMB en lo que fue su primera derrota en siete años. Sin embargo, ‘Desert Storm’ no pudo disfrutar del mayor logro de su carrera pues la decisión dividida que dieron los jueces fue vista como un robo por la mayoría de las personas que vieron el duelo. Hasta su propio promotor, Bob Arum, descreditó su victoria; era un monarca sin lustre ni respeto.

En su siguiente combate en marzo de 2013, Bradley pudo reeindivicarse de la mala imagen que le produjo el controversial resultado contra ‘Pac Man’ al sostener una memorable contienda ante Ruslan Provodnikov. Para ganarse a sus críticos el californiano dejó atrás su acostumbrado estilo técnico y se enfrascó en una brutal batalla de tú a tú con el tenaz ruso que hizo que sufriera una conmoción cerebral.

Meses después, siguió esta actuación adjudicándose el mayor triunfo de su carrera ante Juan Manuel Márquez, quien venía de noquear espectacularmente a Pacquiao. Contra ‘Dinamita’, ‘Desert Storm’ dio una excelsa demonstración de boxeo ganándole al mexicano con su propia medicina, el contragolpeo.

Pero, tras esta contienda,empezó a irse a la baja. En sus últimos cinco combates enfrentaría a Pacquiao dos veces más, pero no pudo sacudirse el estigma del primer choque pues cayó convincentemente en ambas citas.

El no poder vencer a ‘Pac Man’, el contrincante más trascendental en su trayectoria, de manera indiscutible en tres intentos, le pone una significante mancha a su legado.